Archive for agosto, 2011

Herramienta social

A veces leo algunas páginas de la obra de Carlos Marx y descubro grandes reflexiones. Es curioso como antes no era consciente de lo que significaba la palabra socialismo. Solía asociar la idea de socialismo a la de solidaridad, ya que en cierta medida están relacionadas y es este el concepto que se hace percibir a través de los medios de comunicación. También es cierto que un vinculo social implica un vinculo solidario, pero son dos conceptos distintos.

Y el caso es que como consecuencia de las reflexiones de Marx se establecieron regímenes comunistas en muchos países, planteamientos prácticos que acabaron fracasando y permitiendo la extensión del capitalismo por todo el planeta. Sin embargo, este fracaso también ha puesto de manifiesto la inconsistencia del sistema capitalista, ahora más que nunca.

Es cierto que un intercambio laboral conlleva vínculos sociales y que el dinero empleado para los intercambios comerciales resulta ser una herramienta muy imprecisa, pero es más cierto que las soluciones sistémicas propuestas en siglos pasados están condenadas al fracaso. Aunque esto no debe sorprender a nadie, porque ¿alguien se ha preguntado alguna vez lo que supone un vínculo social?

Me hubiese gustado conocer las ideas de Marx influenciadas por la percepción Freudiana del inconsciente humano, así como las nuevas investigaciones sobre el llamado número de Dunbar o el potencial que están demostrando las TIC hoy en día. Si bien podemos reflexionar nosotros mismos.

Se debe pensar en primer lugar en una forma de intercambio mucho más avanzada que el dinero. En realidad el dinero no es más que información, por lo que en la era de la sociedad de la información no nos podemos quedar en los métodos del pasado, mucho menos cuando todo el mundo utiliza el móvil habitualmente. Se pueden plantear ecuaciones de equivalencia todo lo complejas que se pueda pensar que permitan intercambiar bienes y servicios de una forma automática, sin mas que tener el móvil operativo. El error esta en pensar que la solución pueda ser sencilla, pero nadie ha dicho que lo fuera.

Así que se me ocurre un proyecto quizá muy ambicioso pero digno de ser tenido en cuenta por todo aquel que lea esta entrada y lo perciba como viable. Se debe partir de una sociedad formada por un número de habitantes inferior al de Dunbar en la que el comportamiento espontáneo e instintivo de todos sus miembros hace que las cosas funcionen socialmente. Al igual que en “gran hermano”, y sin que ninguno de sus miembros fuese consciente, ya que esto podría perturbar su comportamiento, serían observados minuciosamente. Este comportamiento debe servir como modelo para corregir las desviaciones que la conducta social del ser humano experimenta cuando el numero de habitantes se va incrementando, tales como la apropiación indebida de los excedentes causada por la avaricia, la consideración de los explotados como “otros”, etc. Al igual que un budista alcanza la armonía emocional gracias a la meditación, una base de datos gestionada apropiadamente puede servir como prótesis para aliviar nuestras deficiencias naturales.

 Claro, para obtener información práctica suficiente se necesitan varias generaciones y puesto que se piensa en un cambio eficiente del modelo económico no resulta viable un método que requiera analizar la evolución de una sociedad en tiempo real. Así que una solución práctica es contar con diversas sociedades paralelas y analizar su evolución de forma segmentada. Incluso se puede hacer una estimación del coste necesario y no tiene por qué ser muy alto.

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No hay lugar para la controversia

Si estás utilizando un navegador libre sobre un sistema operativo libre para leer esta entrada serás consciente de la importancia que tiene la libertad frente a las soluciones privativas, las cuales se extienden hoy en día a la llamada computación en la nube, a la que erróneamente se asigna en su propio concepto la idea de privacidad. Invito a todo el mundo a modificar libremente la publicación hecha en Wikipedia.

Así es, existen multitud de entornos colaborativos ya implantados, tales como LotusLive de IBM, Windows Azure de Microsoft, Google Docs o Google Code Playground, todos ellos enormemente interesantes. Pero el enfoque innovador no reside en la forma si no en el fondo. Precisamente uno de los ingenieros que creó el PC de IBM, Mark Dean, augura el final de una era en la última entrada de su blog. Si el software privativo ha causado controversia frente al software libre cuando todo razonamiento fundado apunta hacia las opciones libres, a medida que se avanza hacia un megaordenador distribuido por la red universal, es necesario que el camino recorrido por toda la comunidad defensora del software libre sirva para que la opción libre sea la única entre todas las posibles.

Toca pensar en el modelo de referencia OSI, ya que fue diseñado para romper las barreras propias de las soluciones privativas. Resulta imprescindible la existencia de una capa física sobre la que montar toda la infraestructura de red, para aquellos a los que les cueste algo más abstraerse, el nivel físico equivale en el caso del símil de las carreteras a la superficie terrestre. Este nivel necesariamente debe ser implementado mediante lo que en este blog se ha venido llamando como infraestructura de telecomunicación y por esta razón debe ser público y de acceso universal, tanto como el agua o el aire.

El resto de niveles pueden implementarse bien mediante hardware o bien mediante software. Intuitivamente cabe esperar que los niveles más cercanos al usuario sean más flexibles mientras que los niveles más cercanos a la capa física sean más rígidos y por tanto más cercanos a su condición pública. De hecho, se trata de niveles abstractos, por lo que los límites son difusos, pero en cualquier caso es importante asociar un modelo de abstracción paralelo al modelo OSI que no se refiera a la tecnología sino a la privacidad.

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